No me paga la empresa

No me pagan, me deben varios meses de salario, paga extra y horas.

Llevan meses sin pagarme, es lo que a veces oímos de algún conocido. En la relación laboral tanto el empresario como el trabajador tienen derechos y obligaciones.

Una falta grave del empresario lo constituyen los retrasos en el pago de las nóminas, y por supuesto, los impagos de los salarios.

En España, la legislación laboral protege de estos impagos y retrasos en el pago de las nóminas a los trabajadores.

Es un grave incumplimiento del contrato laboral, y de las obligaciones que el empresario tiene

Esta falta grave del empresario da lugar a que el trabajador pueda acceder a la extinción indemnizada y voluntaria del contrato de trabajo.

Este derecho del trabajador viene recogido en el artículo 50 del Estatuto de los Trabajadores.

La finalidad de esta extinción voluntaria es proteger al trabajador.

De esta manera se evita que el mismo quede anclado en un trabajo que no le permite la principal finalidad del mismo, el sustento de él y de su familia.

EL SALARIO MÍNIMO INTERPROFESIONAL Y LOS CONVENIOS COLECTIVOS

Hay que tener en cuenta, que en nuestro país, el salario mínimo interprofesional, que es el mas habitual, es muy bajo, en 2019 en los entornos de 900 euros mensuales.

Por lo que si además, de ser pequeño el S.M.I., encima, no me pagan, la preocupación y el desasosiego del trabajador es importante. Y esa preocupación y desasosiego tiene un precio.

El Salario Mínimos interprofesional es el mismo en toda España, con independencia del lugar de prestación de servicios.

Encontramos que en ciudades más caras, como Madrid ó Toledo, este salario se queda muy corto.

En otras ciudades más baratas, como Jaén, Ciudad Real el salario puede cubrir un poco mejor las mínimas necesidades familiares.

Sin poder generalizar en ninguna de las provincias de España, dentro de las mismas encontramos poblaciones, que suelen ser mas económicas para vivir en ellas.

Así, en pueblos importantes, con más de cinco mil habitantes, como:

  • Talavera de la Reina, Quintanar de la Orden, Sonseca, Mora, Los Yébenes,
  • También en Madridejos, Consuegra, Añover de Tajo
  • O en Casarrubios del Monte, Corral de Almaguer, Esquivias
  • Fuensalida, Méntrida, La Puebla de Montalbán y La Puebla de Almoradiel
  • Otros, como Santa Olalla, Torrijos, Ugena, Villacañas,
  • También Villafranca de los Caballeros y Yepes
  • Y de la Sagra, Yuncos, Seseña y Yeles,
  • Illescas, es un poco más caro que los antes señalados, pero más barato que Toledo, claro.

Cómo en otros, un poco más reducidos:

  • Alameda de la Sagra, Calera y Chozas, Camarena
  • O Cebolla, Cedillo del Condado, Escalona o Galvez
  • Navahermosa, la conocida Ocaña, o Numancia de la Sagra
  • Villaluenga de la Sagra, o La Villa de Don Fadrique
  • También Yuncler,

Bien, como todos sabéis, en estas poblaciones son más llevaderos los gastos mensuales, y podemos salir adelante con salarios más reducidos.

De todas formas, Toledo es de las capitales de provincia más caras.

Otras como Jaén, Ciudad Real o Ávila, tienen el encanto añadido de ser más económicas para vivir.

Pues bien, al margen del S.M.I., encontramos, afortunadamente, que muchos de los Convenios Colectivos, establecen como obligatorio, además de dicho salario, algunos pluses generales, o ligados a algunos puestos de trabajo. Este añadido de los Convenios es esencial para llevar una vida un poco más holgada.

FINALIDAD DEL SALARIO: “llevan meses sin pagarme”

No me pagan, nos dicen a veces. Y eso es para preocuparse, por supuesto.

La principal finalidad del salario es la alimenticia.

El salario es utilizado por los trabajadores para sostener su economía familiar. Así, tiene una finalidad de subsistencia.

Su finalidad esencial es satisfacer las necesidades económicas de la familia.

Dada la finalidad principal del salario, finalidad alimenticia, el impago del mismo supone un perjuicio y menoscabo al trabajador.

Es por ello, que en caso de continuos retrasos o impagos de los salarios el trabajador tendrá derecho a romper la relación laboral y a percibir una indemnización por ello.

Esta indemnización es la equivalente a la del despido improcedente.

Se podrá reclamar la extinción indemnizada de la relación laboral, tanto si se dan retrasos en el pago de las nóminas, como impagos de las mismas.

Por lo tanto, el trabajador tendría derecho a 33 días por año trabajado, con un máximo de 24 mensualidades.

En antigüedades anteriores al año 2012, la indemnización será de 45 días por año, y 42 mensualidades máximas.

NO ME PAGAN. RETRASO CONTINUADO EN EL PAGO DE LA NÓMINA

Como ya hemos planteado en este artículo, el retraso continuado en el pago de la nómina también da derecho al trabajador a reclamar la extinción indemnizada de su contrato laboral.

A este respecto, cabe señalar la jurisprudencia del Tribunal Supremo, que en su Sentencia de 17 de septiembre de 2017, afirma:

“el caso de la recurrida no solo se está ante una situación continuada de retrasos en el pago de los salarios especialmente prolongada en el tiempo y de una duración manifiestamente excesiva, sino que además, no consta ninguna actuación empresarial dirigida a negociar con los trabajadores una posible solución que ayude a mitigar los problemas económicos que atraviesa y la búsqueda de algún tipo de acuerdo con los trabajadores a tal efecto, “

FORMA DE ABONO DE LOS SALARIOS. NO ME PAGAN

El trabajador habitualmente realiza el pago de las nóminas mediante transferencia.

De esta forma, tanto empresario como trabajador, conocen con exactitud las cantidades abonadas.

Sin embargo, hay todavía costumbre, en algunas empresas pequeñas o familiares de abonar el salario en efectivo.

En estos supuestos, es importante que quede constancia de dicho abono.

Así, el empresario no será denunciado para abonar salarios ya abonados, y además, el trabajador tendrá constancia del abono exacto, pudiendo así valorar si lo cobrado se ajusta a lo que debe cobrar.

En el mismo procedimiento de reclamación de extinción de la relación laboral, también, podemos reclamar otras cantidades salariales.