finiquito firmado

Un finiquito firmado no supone que hayamos recibido la cantidad que en el mismo figura.

Es por ello, que ante una reclamación o demanda, no cuenta que el finiquito esté o no firmado.

Cuando hemos firmado el finiquito pero no nos han abonado la cantidad que figura, podremos demandar y exigir que nos sea abonada la misma.

Con un finiquito que ha sido firmado, si nos enteramos que la cantidad que no han abonado por indemnización no es la correcta y nos corresponde una mayor:

podremos demandar y exigir la cantidad correspondiente a esa diferencia.

En muchas ocasiones, los trabajadores renuncian a su indemnización por haber firmado ya el finiquito.

La firma del finiquito no supone que se haya recibido la cantidad.

Tampoco implica que la cantidad firmada y recibida, sea la legalmente correcta.

Es el empresario quien deba probar fehacientemente que la cantidad ha sido abonada.

Un finiquito firmado no es una prueba fehaciente de haber abonado el mismo.

Por ello, si no estamos de acuerdo con la cantidad o si no la hemos recibido íntegramente, podremos demandar.

Eso sí, conviene que un abogado especialista lo examine.

Qué nos dice el Tribunal Supremo

El Tribunal Supremo en su Sentencia de 17 de abril de 2018, número 412/2018, de la Sala de lo Social, nos pone de manifiesto en relación con doctrina de la Sala IV, lo siguiente:

…en supuestos relativos al alcance y valor liberatorio de los documentos de finiquitos, porque su eficacia dependerá tanto de la forma y términos en que fue redactado, como de las específicas y singulares circunstancias concurrentes en cada concreto supuesto, ...”

El abogado también puede valorar si hay diferencias salariales para reclamar.

Se pueden reclamar conjuntamente lo que corresponda de finiquito, las diferencias salariales y el despido.

Aunque el plazo para denunciar el despido es de 20 días hábiles, si en el finiquito figura que nos han abonado x, y no nos lo han abonado, tendremos un año desde que se produce el despido para reclamar esa cantidad, así como los salarios pendientes de abono, vacaciones … etc.

Muchas veces, no demandamos al creer que lo tenemos perdido.

El examen de su situación puede dar lugar a una demanda adecuada que hará que sus derechos prevalezcan.

Por ello, no hay que dar nada por sentado.

Un estudio de nuestra situación puede darnos sorpresas inesperadas y favorables.