llegar tarde debe justificarse

El control horario en el trabajo no sólo beneficia frente a los derechos de los trabajadores, también

al empresario, frente a aquellos trabajadores que suelen “llegar tarde”, tiene unos beneficios con este control horario en el trabajo.

Este control va a servir tanto para acreditar las horas extras que han de cobrar todos los trabajadores, como para esclarecer los horarios que cada uno de ellos cumple, y por supuesto, desenmascarar a aquellos que, tienen el hábito de “llegar tarde al puesto de trabajo”.

De tal manera que, el empresario puede sancionar a los trabajadores que lleguen, repetidamente, tarde.

Esta sanción puede ser desde la aplicación de una suspensión de empleo y sueldo por unos días, hasta el despido disciplinario.

El Estatuto de los Trabajadores

En los casos de impuntualidad, o incluso, falta de asistencia al trabajo, el Estatuto de los Trabajadores prevé en su artículo 54, apartado a), que se considerarán incumplimientos contractuales por parte del trabajador las faltas repetidas e injustificadas de asistencia o puntualidad al trabajo.

Para que la falta de asistencia o impuntualidad desemboque en despido, se requiere que sea una conducta continuada del trabajador.

Es decir, para que se produzca el despido disciplinario se requiere cierta gravedad y falta de justificación en estos retrasos o inasistencias.

Por lo tanto, el empresario valorará las circunstancias de cada trabajador al respecto.

Los retrasos justificados, o eventuales, no darán lugar al despido procedente.

EL CONVENIO COLECTIVO

Es en el Convenio Colectivo dónde viene regulado el régimen sancionador.

De manera que, ante las faltas de asistencia o impuntualidad, vendrá determinado en el convenio el número de faltas de asistencia que dan lugar a una falta leve, grave o muy grave. E incluso, al despido disciplinario.

Por regla general, se establece cierto margen en las relaciones entre empresario y trabajadores.

De forma que, no se consideran retrasos injustificados del trabajador, siempre y cuando el mismo prolongue su jornada para recuperar dicho tiempo.

En los Convenios Colectivos, para que la ausencia injustificada se considere falta muy grave, lo habitual suele ser de tres o más faltas de asistencia al trabajo, sin justificar, en el período de treinta días. De diez faltas o mas, sin justificar, durante el período de seis meses, o veinte faltas injustificadas en un período de un año. No obstante, cada Convenio regula en relación con el sector concreto que desarrolla.

CAUSAS JUSTIFICADAS DE INASISTENCIA AL TRABAJO

Son consideradas faltas de asistencia justificadas:

  • Enfermedad del trabajador, que deberá justificar
  • Enfermedad grave de un familiar directo del trabajador
  • Obligación de asistir a un juicio, como demandante, demandado o testigo
  • Obligación de participar, por haber sido seleccionado, como jurado en un juicio
  • Deber de atender una mesa electoral, por haber sido nombrado para ello
  • El tiempo que le corresponda como representante sindical de los trabajadores
  • Cualquier otra establecida legalmente, o bien reconocida moralmente como justificada, en el entorno habitual del mercado de trabajo.

De todas formas, toda falta de asistencia, ha de ser debidamente justificada, para evitar posibles represalias, incluso el despidos.

Hay que tener en cuenta, que para que la impuntualidad se considerada como muy grave, ha de ser reiterada e injustificada.

Por lo tanto, el control horario en el trabajo, no sólo beneficia a los trabajadores cumplidores, evitando se queden sin cobrar horas extras, sino que, beneficia al empresario en los supuestos de incumplimientos por los trabajadores.